Izquierda Unida, ¿parte de la solución o parte del problema?

zonacriticaPublicado en eldiario.es

Acaban de cumplirse tres años de la fecha en la que el gobierno de Zapatero dio un giro en su política económica para iniciar la senda de los recortes sociales, los ajustes salariales, el abaratamiento del despido y el retraso en la edad de jubilación. Un año y medio después de su llegada al poder comprobamos cómo el gobierno del Partido Popular ha profundizado aún más dichas medidas, ahondando la depresión y generando más desempleo.

La gestión que ambos partidos han hecho de esta crisis –caracterizada por socializar las pérdidas bancarias, cargar a la ciudadanía con la factura de la burbuja inmobiliaria e incumplir reiteradamente sus respectivos programas electorales– ha determinado una enorme contestación social, así como el hundimiento de sus expectativas de voto. El régimen de alternancia bipartidista, que había imperado en este país desde la Transición y que ha demostrado ser un nicho de corrupción, se encuentra seriamente cuestionado.

No obstante, a pesar de este desfondamiento del bipartidismo, no existe hoy por hoy una alternativa política con posibilidad de gobernar y que sea capaz de llevar a las instituciones la voz de la movilización popular. Amplios sectores de los movimientos sociales comprueban así las limitaciones de la protesta cuando ésta no se ve acompañada de un proyecto político en el que se materialice el descontento social. Empieza por ello a resultar evidente que sólo una alternativa política y electoral –un “frente amplio” que se oponga a las contrarreformas neoliberales, similar a la experiencia de Syriza en Grecia– podrá desatascar la situación actual en beneficio de la mayoría social Sigue leyendo

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Izquierda Unida: generosidad o casta

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Publicado en eldiario.es

Hace poco más de 100 años, un joven socialista alemán quiso analizar por dentro la organización del partido que en aquel entonces todavía era el referente del socialismo internacional, el Partido Socialdemócrata Alemán. Lo que vio no le gustó. Escribió entonces un clásico de la ciencia política que aún hoy se estudia como referencia en todas las Facultades del mundo: Los partidos políticos. En él, Robert Michels desarrollo la célebre ley de hierro de las oligarquías según la cual toda organización política tiende a concentrar un grupo de dirigentes en la cúpula que, irremediablemente, comienza a confundir sus intereses con los del partido, con los de sus militantes y simpatizantes. El interés de esta casta oligárquica sería su propia supervivencia, el mantenerse al frente del poder interno, en lugar de desplegar las políticas que reclaman sus bases.

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