La crisis en España no es fiscal, sino bancaria

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Capítulo 3 del libro Lo llamaban democracia. De la crisis económica al cuestionamiento de un régimen político (Colectivo Novecento)

La llegada de la crisis a España quiso ser vista como evidencia de una “insostenible” política económica, cimentada sobre un gasto público excesivamente generoso. Un Estado de bienestar que no podía pagarse. Las respuestas, primero del gobierno del PSOE en 2010, luego corregidas y aumentadas por el PP, dieron por bueno el argumento al acometer una política de recortes con la que recuperar la confianza de los inversores. Había  que recortar el gasto público a fin de reequilibrar los presupuestos, y hasta reformar la Constitución para priorizar el pago a los acreedores. Pero la crisis, antes que fiscal es bancaria, consecuencia de una gigantesca acumulación de deuda privada, sobre todo de grandes empresas —créditos bancarios casi en su totalidad— y de entidades financieras.

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