GRECIA: PONER FIN AL LABORATORIO NEOLIBERAL DE LA TROIKA CON UN “NO” ROTUNDO EN EL REFERENDUM DEL DOMINGO

OXI2

J. Rodríguez y Antonio Sanabria

Las arduas negociaciones con la antigua troika (Comisión Europea, Banco Central   Europeo y FMI) tras la victoria electoral de Syriza en enero pasado, han puesto sobre la mesa un cuestionamiento teórico y político de la austeridad como propuesta del lado acreedor. Estas conversaciones han derivado en la convocatoria por parte del primer ministro heleno, Alexis Tsipras, a someter a referéndum la última propuesta de las instituciones pidiendo formalmente el “no” en la votación. Una última propuesta que es una nueva vuelta de tuerca en la espiral de austeridad y devaluación salarial de los últimos cinco años en Grecia.

Pese al intento desde las instituciones, ahora sin el FMI tras el default griego el 30 de junio pasado, por presentar la consulta como un plebiscito a favor o en contra del euro, el debate en realidad es entre seguir o no las políticas de ajuste. Entre priorizar la extracción de ingresos a toda costa y mantener las políticas neoliberales, o plantear un plan concreto de reestructuración con quitas de deuda y un programa definido de inversiones.

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«Candidaturas unitarias» y movimientos sociales ante las elecciones locales: acercamientos y distancias

Lo que sigue es el relato el primera persona de una experiencia vivenciada a escala reducida (pueblos y ciudades de la Sierra de Madrid), en la que todo parece más evidente, más simple, que en las grandes ciudades. Aun así, algunas de las reflexiones políticas que se suscitan podrían ser válidas a una escala mayor.

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Una experiencia personal

Collado Villalba (Madrid), 10 de mayo de 2015. Bajo un sorprendente calor se desarrollaba un acto electoral conjunto de más de diez denominadas «candidaturas de unidad popular» (en adelante «CU») de la Sierra del Guadarrama, que fue el primer acto electoral en el que participé en toda mi vida. No pude evitar sentirme algo incómodo por estar organizando un evento público para pedir el voto: la política de partidos, o la política institucional, no es mi hábitat natural. El centro de aquella jornada fue una ronda de mítines de cinco minutos en los que hablaron los candidatos de cada pueblo. El mitin es un género que se me hace muy difícil digerir, a medio camino entre la arenga militar y una presentación comercial de producto. Pero para casi todos estos candidatos, que a fecha de hoy son ya concejales, aquel era también su primer mitin, su primera creación en un género que, intuyo, tampoco les gustaba demasiado. Acabaron diciendo sin muchos filtros lo que opinaban, lo que proponían, lo que llevan dentro. Y claro que tenían mucho que decir porque, aunque algunos llevaban muy poco militando en partidos, tenían gran experiencia en política local. Trabajaban o habían trabajado en asambleas locales del 15M, centros sociales, despensas solidarias, plataformas antidesahucios, colectivos ecologistas y otros movimientos sociales de escala local.
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