Por qué la policía no debe entrar a la Universidad

EA1

Encierro en Somosaguas. 1996.

Entre los detenidos el pasado jueves en el Campus de Somosaguas, dos pertenecen a econoNuestra. Participaban pacíficamente en un encierro estudiantil contra la subida de tasas y los recortes en la Universidad. Ahora enfrentan cargos por coacciones, con penas de entre 6 meses y 3 años de prisión. Desde el Colectivo Novecento queremos mostrar nuestra solidaridad con ellos y con el resto de detenidos.

Hay asimismo tres chicos de entre 20 y 22 años que aún están en prisión preventiva tras haber sido detenidos la noche anterior en Ciudad Universitaria (Moncloa), en un caso que empieza a parecerse peligrosamente al de Alfon. Desde aquí queremos reclamar su puesta en libertad, la igualdad de todos ante la ley y la transparencia total de las autoridades en el asunto.

El Manifiesto de econoNuestra sobre lo sucedido en Somosaguas se puede consultar aquí

A continuación, el artículo que publiqué ayer en eldiario.es sobre esta misma cuestión: 

BitCoin, Chipre y el capitalismo del salvaje oeste

bitcoin_euro Iván H. Ayala

La creciente gama de posibilidades que ofrece el sistema para la vida privada (para quien se la pueda pagar) tiene una cara B y es que el espacio de elección colectivo se estrecha cada vez más. Por poner un ejemplo, una sanidad 100% pública, o la derogación de la ley 15/97 nunca aparece en el horizonte de posibilidades que se nos ofrecen. Por no poder, no se puede siquiera incrementar de forma ridícula el presupuesto sanitario o de asistencia social. Esto es ideología.

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Una EPA desastrosa

sin futuro

Foto: Álvaro Minguito.

Texto: Bibiana Medialdea, publicado el 25/04/2013 en eldiario.es

Los resultados que publica hoy la EPA son desastrosos. Los eufemismos tradicionales, del tipo “la tasa de incremento del desempleo se modera”, no deben oscurecer la información fundamental. Nuestra economía destruye puestos de trabajo a un ritmo vertiginoso: en el último año se han ido al paro más de medio millón de personas (563.200, exactamente). Y el resultado acumulado de este proceso es insostenible desde el punto de vista social: son ya casi dos millones de familias (1.906.100) las que subsisten con todos sus miembros en paro.

Los titulares dan buena cuenta de la magnitud del desastre, pero más allá de la barrera psicológica de los seis millones de personas en paro y la tasa de desempleo por encima del 27%, la letra pequeña informa sobre realidades específicas aterradoras. Por ejemplo, no debería pasar desapercibido que desde el inicio de 2011 la tasa de actividad se viene reduciendo, y que este primer trimestre de 2013 registra su mayor caída hasta la fecha. En nuestro país, sólo durante último año, 235.300 personas han abandonado la aspiración de encontrar un empleo legal. En el caso de las mujeres, ni siquiera son ya un 54% (53,39%) las que persiguen este objetivo. Una tasa de actividad tan reducida y, lo que es más indicativo, en retroceso, señala un proceso generalizado de desesperanza, de pérdida de expectativas económicas y profesionales: el exilio económico, la dedicación a las tareas domésticas y de cuidados en el propio hogar, o la economía sumergida, son las alternativas laborales de nuestro tiempo para cada vez más población. Aunque “la tasa de incremento del desempleo” se esté moderando.

¿Cómo podemos evitar el colapso de la civilización global?

cambio climatGonzalo Andrade, del Colectivo Globalízate

Durante las próximas décadas la humanidad va a enfrentarse a innumerables problemas ambientales y sociales cuyas consecuencias pueden conducirnos al colapso global. Para evitar esta situación no solo es necesario poner en marcha determinadas acciones, sino también promover un profundo cambio social y político que enmarque las mismas y las haga realmente eficaces.

El cambio climático, la extinción acelerada de especies animales y vegetales, la degradación de la tierra cultivable, los cambios en el uso del suelo de regiones enteras, la dispersión de componentes químicos nocivos en el ambiente, la acidificación de los océanos y la escasez de agua potable son tal vez los problemas más importantes a los que se enfrenta la humanidad hoy en día. Todos estos problemas están interconectados entre sí, tienen importantes consecuencias en los sistemas naturales y socio-económicos del planeta, y su acción combinada puede dar lugar al colapso de la “civilización global” durante las próximas décadas. Por lo menos esto afirman Paul y Anne Ehrlich, ambos investigadores y docentes en la Universidad de Stanford (EEUU), en un esclarecedor artículo que ha sido publicado recientemente en la prestigiosa revista Proceedings of the Royal SocietyBiological Sciences.

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“Lo llamaban democracia” ya está en la calle

lo_llamaban_democraciaAutores: Antonio Sanabria, Gonzalo Plaza, Miguel Montanyà, Ricardo Molero Simarro, Álvaro Minguito, Bibiana Medialdea, Sara Mateos, Luis Buendía, Nacho Álvarez, Víctor Alonso Rocafort (coord.)

 Cuando en septiembre de 2008 se produjo la caída de Lehman Brothers mucha gente intuyó que la convulsión del sistema financiero internacional –del mismo corazón del capitalismo– era simultáneamente el reflejo y el comienzo de una profunda crisis económica. Intuíamos entonces que esta crisis, lejos de ser un episodio accidental, constituía una manifestación de las intensas contradicciones que las principales economías del planeta habían acumulado durante las décadas anteriores: burbujas bursátiles e inmobiliarias, agudos desequilibrios comerciales y financieros entre las distintas economías, marcado incremento de las desigualdades, por citar los más importantes.

Sin embargo, resultaba difícil imaginar entonces, hace ya cinco años, que, después de convertir a una deuda injustamente socializada en la excusa para liquidar buena parte de los servicios públicos y nuestros derechos colectivos, en el Estado español la crisis daría lugar a una crisis política como la actual, en la que ya se cuestiona abiertamente el régimen emanado de la Constitución de 1978.

En el libro Lo llamaban democracia publicado recientemente por la editorial Icaria, pretendemos explicar, con rigor y compromiso pero también de manera accesible a todo el mundo, las claves económicas y políticas que marcan este proceso, así como los inmediatos dilemas que se plantean.

Viñetas de Gonner y fotografías de Álvaro Minguito, reflejo de las diversas luchas y resistencias sociales, acompañan los textos de los diversos capítulos. Nuestro objetivo con este texto, finalmente, no es otro que reivindicar la política como el mejor modo de enfrentarse a la crisis y recuperar la democracia.

Tanto el índice como la presentación del libro están disponibles en la página web de Icaria.

Sampedro y por qué estudiar economía

Publicado el 9/4/2013 en Publico

M. Dardo.

M. Dardo.

Las personas que nos dedicamos a la economía no solemos despertar cariño ni admiración generalizada, y no hace mucha falta explicar por qué. José Luis Sampedro renegaba con frecuencia de su condición de economista, pero no creo que sea por eso por lo que se le quiere y admira tanto.

Cuando hace unos meses  jóvenes de todo el país replicaron con entusiasmo por las redes sociales la entrevista que le hizo Jordi Évole, se estaba reivindicando al economista. Se estaba celebrando, en realidad, una forma concreta de entender y explicar la economía. En ese vídeo, Sampedro, con rigor y claridad, explica algunos rasgos básicos del capitalismo, las crisis, los mecanismos sociales y psicológicos que explican que la condición humana soporte niveles de sometimiento como los que vivimos ahora. Cuando nos hablan de la prima de riesgo en los telediarios, se nos hace evidente que no nos están dando las claves relevantes para entender la situación actual. Sin embargo, cuando Sampedro nos habla de capitalismo, acumulación, desahucios, dignidad y miedo, descubrimos los temas verdaderamente importantes, sobre los que esta sociedad tendría que atreverse a discutir si de lo que se trata es de entender qué nos está pasando.

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